Toni Barea Olmos ha sido elegido como nuevo presidente del Consorci de la Ribera, el organismo supramunicipal formado por las mancomunidades de la Ribera Alta y la Ribera Baixa. Su toma de posesión se ha llevado a cabo durante la sesión extraordinaria de la Junta General del Consorci de la Ribera, celebrada este martes 4 de noviembre de 2025 en Alzira.
El nuevo presidente es concejal en el Ajuntament d’Alginet y sustituye a Josep Mur Díaz-Hellín, concejal en el Ajuntament de Carlet, que ha renunciado al cargo siguiendo el pacto de la legislatura por el cual cada uno asumiría la presidencia durante dos años. Barea ocupaba hasta el momento la vicepresidencia primera del Consorci de la Ribera y también ostenta la vicepresidencia primera de la Mancomunitat de la Ribera Alta.
«Es para mí un honor inmenso asumir la presidencia del Consorci de la Ribera. Lo hago con respeto, con humildad y con la plena conciencia de la responsabilidad que comporta representar a una institución que une municipios, proyectos y personas con un objetivo común: mejorar la vida de nuestra comarca», ha afirmado el presidente, que también ha tenido unas palabras de agradecimiento a Josep Mur: «Gracias, Josep, por tu dedicación, por tu serenidad y por tu manera de entender el servicio público».
Barea ha destacado tres ejes fundamentales que quiere reforzar durante su presidencia: para empezar, la eficiencia del Consorci de la Ribera como servicio público próximo a los ayuntamientos y a la ciudadanía; en segundo lugar, la apuesta por la transición ecológica y la gestión responsable de los recursos; por último, el bienestar y cohesión de la Ribera, sin dejar atrás a ningún municipio. «Quiero que esta nueva etapa sea una etapa de diálogo y proximidad. Que cada ayuntamiento sienta al Consorci como una extensión de su propio trabajo. Que el personal técnico continúe siendo el motor de ideas y de iniciativas. Y que la ciudadanía vea en el Consorci a un aliado, una institución que escucha, responde y construye con ellos», ha añadido.
El Consorci de la Ribera tiene como finalidades gestionar convenios de colaboración entre las dos mancomunidades y otros organismos y gestionar las áreas dependientes del Consorci: el área de promoción económica, el área de energía, el área de turismo y el área de educación ambiental.
Además, actualmente tiene en marcha proyectos muy ambiciosos como el Canya a la Canya, que creará un gran corredor verde de 75 kilómetros en el río Xúquer mediante la eliminación de especies invasoras en su caudal.
Por otro lado, la institución está velando por el bienestar animal con la construcción de dos centros de acogida de animales abandonados de manera conjunta con las mancomunidades de la Ribera Alta, la Ribera Baixa y la Safor: el primer centro ha sido inaugurado recientemente en Tavernes de la Valldigna y el segundo, ubicado en l’Alcúdia, entrará en servicio a principios de 2026.
Otros proyectos destacados del Consorci de la Ribera son EMMA y RISE Resilient Communities, dos iniciativas para combatir las catástrofes que cuentan con financiación europea a través del programa ERASMUS+. El primero mejorará la gestión del voluntariado en caso de emergencia y el segundo empleará la educación de adultos, el aprendizaje digital y la innovación.
En cuanto al área de energía, este departamento pretende contribuir al desarrollo sostenible de la Ribera mediante la promoción de las fuentes renovables y el ahorro de energía. Entre sus iniciativas destacan el servicio de asistencia energética municipal con el cual se ayuda los ayuntamientos con el desempeño de sus compromisos de reducción de emisiones, al mismo tiempo que se lucha contra la pobreza energética asesorando a la ciudadanía. La innovación está presente en proyectos como el SMART STREET LIGHTING para conseguir sistemas de alumbrado público inteligentes, el proyecto CEL LA RIBERA para impulsar comunidades energéticas locales o el proyecto ADAPTA CPI para definir una metodología de adaptación al cambio climático y renaturalización de los cascos urbanos.