El presidente del Consorci de la Ribera, Toni Barea; la presidenta de la Mancomunitat de la Ribera Alta, Paqui Momparler Orta; y una delegación del Ajuntament de l’Alcúdia encabezada por la primera teniente de alcalde, Àngels Boix Combres, han visitado el nuevo Centro de Acogida de Animales de l’Alcúdia. Con un presupuesto de unos 1,3 millones de euros, el recinto ultima su preparación y próximamente abrirá sus puertas.
El Centro de Acogida de Animales es una iniciativa del Consorci de la Ribera y las mancomunidades de la Ribera Alta, la Ribera Baixa y la Safor que da servicio a municipios de las tres comarcas. Las instalaciones de l’Alcúdia se sumarán a otro centro de similares características ubicado en la localidad de Tavernes de la Valldigna, en funcionamiento desde su inauguración en el mes de octubre.
Este proyecto tiene como finalidad contribuir a atender todas las necesidades sanitarias y humanitarias de recogida de animales abandonados o extraviados en el ámbito de las localidades que engloba, además de educar y fomentar la concienciación de la sociedad respecto al cuidado, respeto y tenencia responsable. Los animales son rescatados por el personal del centro cuando reciben el aviso de su presencia en la vía pública y son trasladados a las instalaciones, donde reciben los cuidados que necesitan. El objetivo es que su estancia sea temporal y fomentar su adopción.
El centro tendrá capacidad para acoger además de cien perros y más de cien gatos. Los animales disponen de módulos adaptados a sus necesidades y de patios comunes. Además, hay un espacio para otros animales, una sala de consulta veterinaria y espacios dedicados a la formación, las reuniones y las visitas. La parcela donde se ha construido tiene una superficie de 4.053,22 m².
Toni Barea califica de éxito la iniciativa. “Es un proyecto público para el bienestar animal, donde los animales abandonados, los perros y los gatos, podrán estar en condiciones óptimas”, valora el presidente del Consorci de la Ribera.
Por otro lado, Paqui Momparler Orta ha explicado que los centros de Tavernes de la Valldigna y l’Alcúdia se basan en tres ideas. “La Ley de Bienestar Animal, avanzando hacia un modelo más ético y responsable; una eficacia y cooperación entre los municipios, porque compartimos recursos garantizando un mejor servicio; y el impacto social educativo y de salud pública que tiene, porque fomentamos la adopción y la tenencia responsable”, ha destacado la presidenta de la Mancomunitat de la Ribera Alta.